
Después de pasar 15 miserables años de su vida como un jugador fracasado en el popular videojuego de realidad virtual Deos X Machina (DEM), la vida de Lee Eojin está completamente destruida. Ha perdido todo su dinero, sus horas de sueño, su dignidad y vive acosado por peligrosos cobradores de deudas tras arruinar su cuenta intentando mejorar un arma al máximo




